Los 10 mandamientos

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Alguna vez te has preguntado, ¿qué son los 10 mandamientos? Pues aquí te lo explicaremos.

Los 10 mandamientos son una lista de preceptos religiosos que, según pasajes de los libros de Éxodo y Deuteronomio de la Biblia, fueron divinamente revelados a Moisés por Dios y grabados en dos tablas de piedra. También se les conoce como Decálogo.  En este artículo explicaremos la historia y el significado de los 10 mandamientos divinos.

La Historia

La historia de los 10 mandamientos empieza en el Antiguo Egipto. El pueblo judío, luego de generaciones de esclavitud por parte de los faraones egipcios, lograron salir hacia la tierra que les fue prometida por Dios (la tierra de Canaán, actualmente Israel) guiados por Moisés. Luego de un arduo y fatídico camino, de sobrellevar lo impensable y conseguir lo imposible, el pueblo judío logró liberarse de sus antiguos amos y captores cruzando el Mar Rojo. Al hacerlo, se adentraron en el desierto del Sinaí y luego de 50 días de caminar por aquel árido lugar llegaron al monte del Sinaí.

En el Monte Sinaí, Dios ordenó a Moisés a que tallara dos tablas de piedra iguales, a que nadie suba con él a la montaña, que ni se haga ver en toda la extensión de la montaña, y que tampoco el ganado se detenga a pastar delante de ella. Por lo tanto, Moisés subió al pico del Monte Sinaí, donde se quedó por 40 días y 40 noches. En la cima del Monte Sinaí, Moisés recibió de Dios las tablas con los 10 Mandamientos.

Los 10 Mandamientos escritos en las tablas eran los siguientes:

  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2. No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano.
  3. Santificarás las fiestas.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
  5. No matarás.
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8. No darás falso testimonio ni mentirás.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.

 Estos mandamientos constituían las leyes básicas que debía seguir el pueblo judío. Al momento de descender con las tablas, Moisés observó que su pueblo, a causa de su ausencia, había caído en la idolatría. El pueblo judío fundió metales preciosos y construyeron un becerro de oro (parecido a un ídolo egipcio) para idolatrarlo y venerarlo. Al momento de observar dicha situación, Moisés lleno de cólera, arrojó las tablas y destruyó al ídolo pagano.

Poco después, a petición de Dios, Moisés vuelve a subir solo a la cima del monte. Al llegar a la cima, Dios le da a Moisés las Nuevas Tablas de la Ley, idénticas a las 2 anteriores. En ese momento, Dios renueva su Alianza con Moisés y el pueblo judío, indicando que “a la vista de todo el pueblo, realizaré maravillas como nunca se han hecho en ningún país ni en ninguna nación. El pueblo que está contigo verá la obra del Señor, porque yo haré cosas tremendas por medio de ti.” (Éxodo,34).

Al bajar del Monte Sinaí, con los 10 Mandamientos inscritos en las Nuevas Tablas de la Ley, el pueblo judío, pudo observar en el rostro de Moisés un resplandor divino. Moisés en ese momento, transmitió las órdenes de Dios a su pueblo y los judíos declararon su aceptación y obediencia.

El Significado

Los 10 Mandamientos juegan un papel muy importante en la religión judía y cristiana. En ambas religiones, Moisés es representado como legislador (además de liberador) del pueblo hebreo y portador de las Tablas de la Ley con los Diez Mandamientos.

Es interesante indicar que los judíos cuentan con 613 mandamientos (llamados Mitzbot), de los cuales los 10 Mandamientos forman parte. Estos 613 mandamientos fueron transmitidos en el curso de muchos años:

  • Los primeros mandamientos fueron dados en Egipto.
  • Más fueron dados durante el período de 50 días entre el Éxodo y el Monte Sinaí.
  • La mayoría fue dada durante los 40 años en el desierto.
  • El mandamiento final fue dado a sólo días del fallecimiento de Moisés

Para la religión judía, tanto los 10 Mandamientos como los 603 restantes son igual de importantes.

Sin embargo, según el cristianismo, Jesús reconoció la validez de los 10 mandamientos y también instruyó a sus discípulos a perfeccionarlos. Jesús resumió los mandamientos en dos grandes lecciones que enseñan el deber de amar a Dios y al prójimo.

Los 10 Mandamientos parecieran estar claramente divididos en dos grupos: los que aplican entre el hombre y Dios, y los que aplican entre el hombre y el hombre:

  1. Los que aplican entre Dios y el hombre:
    • Amarás a Dios sobre todas las cosas.
    • No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano.
    • Santificarás las fiestas.
    • Honrarás a tu padre y a tu madre.
  2. Los que aplican entre hombre y hombre:
    • No matarás.
    • No cometerás actos impuros.
    • No robarás.
    • No darás falso testimonio ni mentirás.
    • No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
    • No codiciarás los bienes ajenos.

En todo caso, es muy importante entender que todos tienen relación con el trato obtenido con el prójimo, incluyendo la vinculación padre-hijo-espíritu santo.

Es increíble la cantidad de creencias, pensamientos y definiciones que existen acerca de Moisés y los 10 Mandamientos. Sin embargo, los mensajes y creencias son mucho más profundos a medida que se estudia acerca de estos increíbles pasajes del Éxodo. En mis investigaciones, he llegado a dar con un mensaje que me gustaría compartir con todos ustedes.

¿Saben que hizo Moisés con los restos de las primeras Tablas de la Ley?

Como indico en pasajes anteriores, Moisés rompió las primeras tablas cuando encontró al pueblo judío idolatrando a un becerro de oro. Según la tradición judía, esto se debe a que las primeras tablas estaban demasiado elevadas espiritualmente para ser entregadas al pueblo judío en ese momento, por lo tanto Moisés las rompió. Luego Dios le entregó las Nuevas Tablas de la Ley con los 10 Mandamientos, pero estas nuevas tablas eran menos elevadas que las primeras. Sin embargo, al momento de entregarlas nuevamente al pueblo judío, Moisés guardó los restos de las primeras tablas junto con las segundas, permaneciendo estas juntas para siempre.

La interpretación de dicha acción de Moisés es la siguiente. Las primeras tablas representan nuestro potencial, y las segundas representan nuestro nivel real. La clave para el crecimiento personal es reconocer nuestro nivel real, pero nunca olvidar nuestro potencial. No debemos contentarnos con ser mediocres. Siempre debemos aspirar a la grandeza.

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