MENTE ABIERTA

M

Tener una mente abierta a conceptos que vayan en contra de nuestras creencias y principios, es algo difícil de obtener, pero se puede lograr. Además, éste es un paso necesario si lo que estamos buscando es trabajar en nuestra superación personal.

El mundo es inmenso y está lleno de gente con culturas, ideas y opiniones muy diferentes, y pensar que somos dueños de la verdad absoluta, es un disparate que lo único que logra es hacernos quedar mal.

Quien no esté dispuesto a ver de forma receptiva la otra cara de la moneda en cualquier situación, nunca tendrá ideas innovadoras ni encontrará las soluciones adecuadas para problemas complejos. Además, sólo por respeto y cortesía, todos deberíamos considerar que la opinión de los demás es, como mínimo, igual de válida que la nuestra.

Ahora bien, esto no significa que debamos dejar de lado nuestros principios y creencias y reemplazarlas por las del vecino, porque también es importante ser capaces de defender nuestros puntos de vista.

La idea de tener una mente abierta, es que estemos dispuestos a salir de nuestra zona de confort y expandir los horizontes de nuestro conocimiento y razonamiento. Hay que recordar que, solamente a través de experiencias adquiridas, análisis e investigación, podremos realmente crecer y superarnos de forma continua.

¿QUÉ SIGNIFICA TENER UNA MENTE ABIERTA?

Algunos piensan que simplemente es cuestión de tolerar las opiniones o creencias de otros. Sin embargo, aunque ser tolerante es una gran virtud, no te hace una persona de mente abierta. 

Debemos estar dispuestos no solamente a considerar que lo que el otro piensa puede ser cierto, sino también investigar al respecto, apropiándonos momentáneamente de una opinión ajena y haciendo un debate con nosotros mismos, intentando defender su argumento.

Sólo cuando nos ponemos en los zapatos de otra persona, es que podremos llegar a entender el razonamiento detrás de sus palabras.

EN CAMBIO, ¿QUÉ ES TENER UNA MENTE CERRADA O DOGMÁTICA?

Alguien con este tipo de mentalidad, bajo ninguna circunstancia estaría dispuesto a intentar comprender (y muchísimo menos aceptar) una idea, opinión, punto de vista o creencia que vaya en contra de las propias. 

Tomar una actitud defensiva ante ciertos temas es normal, especialmente cuando nos referimos a cosas que realmente nos apasionan. Pero eso no debería evitar que intentemos comprender las opiniones de otros, y por qué piensan de esa forma que es tan distinta a la nuestra.

Entonces, la gran diferencia entre las personas con mente abierta y aquellas con una mente cerrada o dogmática es que, al participar en una conversación o debate, las primeras procuran hacer un esfuerzo por entender los demás puntos de vista y hacen preguntas, en lugar de atacar (como harían las segundas).

CARACTERÍSTICAS DE UNA PERSONA CON MENTE ABIERTA

Quienes son de mente abierta, poseen las siguientes aptitudes: 

  • Son tolerantes y reconocen que todos tenemos derecho a expresar nuestra opinión.
  • Son curiosos y siempre tienen ganas de aprender cosas nuevas.
  • Practican la empatía y como consecuencia, son capaces de ponerse en el lugar de los demás. 
  • Son honestos y saben aceptar cuando se han equivocado.
  • Son humildes, no se sienten superiores a los demás, ni pretenden tener la razón acerca de todo. 

BENEFICIOS DE TENER UNA MENTE ABIERTA

Si trabajamos en lograr abrir nuestra mente, nos beneficiaremos en muchos aspectos y éstos son los principales:

Adquirir nuevos conocimientos:

No hay forma más fácil para aprender algo nuevo y completamente diferente, que cuestionar tus creencias. Si toda la vida has dado algo por sentado (ya sea porque te lo inculcaron desde pequeño o porque es la “norma” de la sociedad), abre tu mente, desafíate e investiga.

Al quedarnos en nuestra zona de confort y rodearnos solamente de aquellos que comparten nuestras ideas, no estaremos expuestos a cosas nuevas. Pero si nos permitimos ser curiosos y tomamos el tiempo para investigar y conocer gente con distintas creencias, estaremos abriendo la puerta a un mundo de nuevos conocimientos y experiencias. 

Te permite bajar la guardia y ceder el control:

La gente puede ser un poco cruel, especialmente en estos tiempos donde pareciera que todo es una constante competencia y muchos están siempre a la defensiva y en control.

Sin embargo, ceder y bajar la guardia, ofreciendo las riendas a alguien más, puede mostrarnos un lado distinto de esa otra persona. Además, admitir que no siempre tenemos las respuestas, nos quitará un gran peso de encima. 

Te ayuda a convertirte en una persona con capacidad de resiliencia:

Quien tiene una mente abierta está acostumbrado a cambiar su perspectiva, ya que se mantiene con curiosidad y abierto a experimentar cosas nuevas. 

En la vida todos hemos tenido que afrontar situaciones en las que algo repentino (por ejemplo, la pérdida de trabajo) nos afecta sobremanera. Quien no está dispuesto a ver las nuevas posibilidades, le será mucho más difícil superar cualquier cambio radical. 

Te da la oportunidad de cometer errores:

Si nos dieran a elegir entre equivocarnos o no, probablemente escogeríamos cometer tan pocos errores como nos sea posible. Sin embargo, les aseguro que eso de “los errores son los mejores maestros”, no es ningún cuento. 

Para crecer y superarnos, es necesario que nos arriesguemos y caigamos un par de veces. Además de hacerte más fuerte, no habrá un logro que aprecies más, que aquel que te costó mil lagrimas e intentos.

Aumenta tu confianza y autoestima:

Si vemos que hemos sido capaces de seguir adelante a pesar de los errores y de reinventarnos después de cada gran cambio, poco a poco entenderemos que las limitaciones sólo son mentales. 

Al adquirir nuevos conocimientos e ideas y vivir nuevas experiencias, nos transformamos, crecemos, reconociendo nuestras debilidades, pero entendiendo el valor de cada una de nuestras virtudes. De esta forma aumentamos la confianza en nosotros mismos y nuestra autoestima

Te ayuda a mantener una actitud positiva:

Mantener una actitud positiva ante las dificultades o incertidumbres, no será un problema si tenemos la mente abierta. Comprenderemos que el futuro está lleno de posibilidades y la curiosidad por experimentarlas, le ganará a cualquier miedo. 

Te hace más humilde:

Con una mente abierta nos daremos cuenta en dónde estamos equivocados. Es necesario que seamos honestos con nosotros mismos, con los demás, y tener la suficiente humildad para reconocer nuestros errores.

CÓMO TENER UNA MENTE ABIERTA

En el caso de que reconozcas que no posees una mente abierta, pero quieres trabajar en hacer el cambio, entonces tu mentalidad no es tan cerrada como crees. Sin embargo, llegar al punto ideal es algo que toma tiempo y puede llegar a ser difícil, pero no imposible. 

Lo primero que debes apartar, son los prejuicios. Es totalmente injusto juzgar a quien no conocemos, basándonos en cómo se ve, habla, de dónde es o con quién se junta. Brindémosle el beneficio de la duda a todo y a todos, siempre. 

Pregúntate si lo que sabes del tema o de la persona en cuestión, viene de una fuente confiable. Existe la posibilidad de que lo que escuchaste o viste haya sido malinterpretado, o que tus ideas estén siendo influenciadas por experiencias propias o de alguien más.

Si la persona o el asunto te interesan, después que logres verlos como un lienzo en blanco procura conocerlos más y de la forma correcta (que es mediante un acercamiento a la propia fuente). Luego podrás meditar al respecto.

Como ya comenté, solemos estar siempre a la defensiva especialmente cuando se trata de temas que nos apasionan. Pero si estamos siempre defendiendo nuestro punto de vista, no podremos escuchar y analizar los motivos de posiciones contrarias.

Todo el mundo tiene algo que aportar, algo importante que decir o alguna cosa que compartir. Y si no les brindamos la oportunidad, nunca aprenderemos nada nuevo.

EJERCICIOS QUE TE AYUDARÁN A ABRIR TU MENTE

La clave de una mente abierta es lograr pensar como los demás y entender los motivos que tienen para pensar así, y existen algunos ejercicios simples y entretenidos que puedes poner en práctica:

  • ¿Hay alguien en tu vida con quien tienes constantes discusiones sobre un tema específico? intenta pensar en por lo menos 5 razones (que sean válidas desde tu punto de vista), por las que esa persona se siente o piensa de esa forma.
    Quizá puedas pedirle que haga lo mismo, lo que podría ayudarlos a llegar a un punto medio y entenderse mejor. 
  • El mismo ejercicio lo puedes hacer solo (o con algunas personas al azar), eligiendo un tema que usualmente sea causa de polémica para ti, y tratando de defender el bando al que usualmente le das contra. Algunos ejemplos de temas polémicos podrían ser: la política, la religión, la existencia de extraterrestres, etc.  ¡Ah…y el fútbol! 
  • En el caso de que hayas pasado por una ruptura amorosa o te dejaste de hablar con un amigo, intentar entender su punto de vista (con el mismo sistema del listado de razones válidas a su favor). Esta puede ser una forma efectiva de salir de dudas y sanar, y quizá también de darte cuenta que le debes una disculpa a alguien.

Agrega un comentario

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

Entradas recientes